Detenido desaparecido el 5 de agosto de 1974

Mauricio Edmundo Jorquera Encina nace el 5 de agosto de 1955. Hijo de Alberto Jorquera,  inspector de Chilectra, y de Luz Encina, dueña de casa, era el cuarto de cinco hermanos. Se cría en una casona en la calle Ejército; su familia es muy unida. Él es un niño carismático y cariñoso. Se preocupa de mediar en los conflictos y de defender a sus compañeros del colegio. Comienza sus estudios en un colegio de monjas italianas, y luego sigue en el colegio San Lázaro, para finalizar en el Instituto Nacional, lugar donde tiene sus primeros acercamientos con la política. Finalmente se enfila en el MIR, donde participa activamente.

A los doce años, empezó su historia con la política. Siguió a Patricio, su hermano mayor, que ya era mirista. En el Instituto  participa en el FER (Frente Estudiantil Revolucionario), y hace clases de política. Sus compañeros cuentan que sus clases eran muy buenas. Lo llamaban el Capitán Ciruela: él siempre guiaba a su compañeros en las huelgas.

Llegó al MIR cuando ya era un hombre. Quería cambiar el sistema y que no hubiese pobreza. Tenía reuniones en el altillo de la casa que arregló para recibir a sus compañeros. Ahí iban Edgardo y Miguel Enríquez, y Bautista Van Schouwen. Van Schouwen era tan de la casa que llegaba y se tomaba su vaso de leche. Durante la UP, comienza a estudiar Sociología en la Universidad de Chile y prosigue activamente su vida política. Tiene un enfrentamiento con miembros de Patria y Libertad en el que es baleado, y del que logra sobrevivir.

Poco después del golpe de Estado, se va de la casona de la calle Ejército y se refugia donde un tío hasta que es detenido el 5 de agosto de 1974, en circunstancias desconocidas, cuando tiene diecinueve años. Su hermano, Patricio Jorquera, también participa como miembro activo del MIR y es apresado un año después que Mauricio, logrando sobrevivir. En su juventud, además de su carácter de líder innato y su pasión por la política, disfrutaba mucho de la música, sobre todo de los tangos y el piano; y era amante de los gatos. Una vez detenido, pasa por varios centros de detención donde es sometido a diversos interrogatorios: Londres 38, donde según una testigo, fue visto en un muy delicado estado de salud debido a un balazo que habría recibido; Cuatro Álamos y José Domingo Cañas. Luego no se supo más de su paradero. Durante la dictadura se le involucró con el caso de los 119, y su caso fue reabierto hasta el día de hoy.

Fuentes:

Testimonio de María Luz Encina, su madre.

Memoria Vivahttp://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-J/jor-enc.htm